Plana agroforestal del Vallès

La Plana del Vallés está conformada básicamente por un mosaico agroforestal con formaciones forestales en las zonas montañosas, salpicado también de otros usos vinculados a lógicas urbanas o periurbanas e inmerso en una matriz urbana notablemente dispersa. Este mosaico tiene un elevado valor productivo, ecológico, patrimonial, paisajístico y de equilibrio territorial que hay que preservar frente a la progresiva transformación que ha sufrido en los últimos años por la pérdida de interés económico en las actividades agrícolas y por unas tasas muy elevadas de transformación de suelo para usos urbanos en el marco de un modelo de ocupación disperso, que ha conducido a la progresiva reducción, fragmentación y degradación de los espacios abiertos y una homogeneización y banalización del paisaje.

01

Los espacios abiertos del Vallés están sujetos a numerosas presiones que conllevan la transformación de una parte de ellos y, a menudo, la pérdida de calidad del conjunto. Algunas dinámicas territoriales tienen un efecto muy significativo sobre los espacios abiertos, más allá del consumo más o menos elevado de suelo, tales como la dispersión de la ocupación, la especialización de los usos y el incremento de la movilidad obligada, que suponen una escasa eficiencia en la utilización de los recursos. La ocupación extensiva de suelo, en baja densidad, y de forma dispersa y especializada, y el apoyo sobre unas potentes redes de infraestructuras de transporte tanto viarias como ferroviarias, que han permitido dotar de unos niveles de accesibilidad y penetración del espacio jamás experimentados en la región metropolitana de Barcelona, ​​ha provocado un ensanchamiento del territorio que puede considerarse integrado a efectos de mercado laboral y de vivienda. Este hecho ha comportado unas necesidades de movilidad crecientes de los ciudadanos que a menudo se han convertido en movilidad obligada de larga distancia.03

En esta propuesta, trabajada en equipo con Berenguer Gangolells, Miquel Surinyac e Ignacio Vidal, dentro del marco del Máster Profesional de Estudios Territoriales y Urbanísticos, en la Escuela de Administración Pública de Cataluña, se pone especial énfasis en la definición del contacto de los espacios más urbanos con los espacios abiertos, aquellos crecimientos orientados a estructurar los asentamientos especializados, y a la necesidad de justificar aquellos crecimientos que no tienen una lógica metropolitana. Hay que definir una serie de fachadas urbanas de contacto con los espacios abiertos, especialmente con los parques metropolitanos que se definen, de cara a establecer un catálogo que guíe las actuaciones urbanísticas y arquitectónicas en estos espacios emblemáticos que configurarán las fachadas de los parques metropolitanos. Se propone estructurar el territorio con cuatro parques metropolitanos que, además de permitir la conectividad ecológica entre la cordillera prelitoral y la cordillera litoral, ayuden a romper definitivamente el crecimiento en mancha de aceite al que se ve sometida la llanura vallesana y a equilibrar el sistema urbano del que es soporte, contribuyendo a la estrategia nodal del propio Plan Territorial Metropolitano de Barcelona.

0406

Se propone un anillo perimetral en cada uno de los cuatro parques metropolitanos que tendrá las siguientes funciones: consolidar el límite entre suelo urbano, urbanizable y no urbanizable, y crear espacios naturales colectivos intermunicipales, que liguen y den servicio a todos los municipios que rodean cada uno de los 4 parques metropolitanos establecidos. Se dotarán estos anillos de un uso específico, adecuado al entorno, y necesario, garantizando la pervivencia en el futuro de estos suelos no urbanos y los «blindamos» contra la presión urbanizadora y de crecimiento desordenado de usos periurbanos no deseables que los rodea.

0507